29 abr. 2010

Carta de Laila Tillawi e Iván Prado sobre a súa expulsión de Palestina

Laila e Iván en Compostela coa añorada compañeira palestina Maha Nassar

Carta de Laila Tillawi e Iván Prado

En abril del 2009 viajamos a Tel Aviv para actuar en campamentos de refugiados en esa ocasión, la misma funcionaria que nos recibió esta vez nos retuvo en una sala aisalados, inicialmente a Laila y luego a Iván, en tediosos interrogatorios, y bajo amenaza de expulsión tras 5 horas de entrevistas kafkianas nos dejaron pasar.
En agosto del mismo año, Laila intanta entrar desde Jordania con el motivo de visitar a una amiga gallega que vive en Cisjordania, pero fue retenida durante 14 horas aprox., y sin motivo aparente en esta ocasión expulsada de nuevo a Jordania.
El relato que nos corresponde compartir en esta ocasión es el de la expulsión y secuestro ilegal, en el día de ayer 26 de abril del 2010, de los dos españoles Iván Prado y Laila Tillawi. Los problemas del viaje comenzaron en el aeropuerto de Barajas, cuando los interminables interrogatorios y revisiones de la compañía israelí El Al, nos informaron que las maletas no podían viajar con nosotros por motivos de seguridad y que nos las entregarían más tarde, después de 5 horas de viaje llegamos al aeropuerto de Tel Aviv, y en el control de pasaportes todo trascurre con normalidad hasta que la funcionaria descubre el primer apellido árabe de Laila y pregunta por el nombre de su padre, tras lo cual nos retienen a nosotros y nuestros pasaportes y comienza un dantesco periplo que durará las siguientes 12 horas. Primero nos aislan en un cuarto sin dar ningún tipo de explicación, y durante 5 horas nos mantienen entrando y saliendo de repetitivos e individuales interrogatorios preguntando por nuestros contactos en Israel y el "West Bank", obligando a Laila entrar en su correo electrónico, y facilitar nombres y teléfonos de personas locales e internacionales, todo esto para una visita de 7 días con fines turísticos y amistosos. Finalmente, en el extremo de máximo cansancio después de contestar a todas las preguntas que les habían hecho, intentan obligar a Iván entrar en su correo electrónico, o sino nos expulsarán del país, Iván solicita el motivo por el cual tenía que abrir el correo y la funcionaria se limita a decir que es imprescindible para colaborar con las autoridades israelís, ante lo cual Iván se niega por falta de motivos aparentes y comienza los traslados de una oficina a otra, y se niegan a darnos cualquier explicación sobre lo que estaba pasando y los motivos de lo mismo, en ningún momento nos quisieron devolver los pasaportes y darnos un documento oficial sobre lo que estaba pasando.
Nos sacan fotos y nos toman las huellas, nos vuelven a cachear, vuelven a registrar las limitadas pertenencias que llevábamos encima y continúan con los interrogatorios por diferentes funcionarios preguntando sobre los aspectos de nuestras vidas en España, y sin dar mayor explicación nos sacan del aeropuerto, nos meten en un coche blindado y nos trasladan a un centro de detención de inmigrantes donde nos quitan nuestras pertenencias, nos vuelven a cachear y nos aislan en celdas por separado sin mayor explicación y sin derecho a contactar con el exterior. 5 horas más tarde sin darnos los pasaportes ni explicarnos nada, nos meten en una furgoneta y nos llevan hasta la puerta del avión, en todo momento intentamos solicitar información, obteniendo la única respuesta "for security reasons", también solicitamos nuestros pasaportes y una vez más nos los deniegan y los entregan a la sobre cargo del avión. Finalmente, 24 horas más tarde nos devuelven a Barajas sin nuestro equipaje, sin dar explicaciones y sin ningún tipo de documento legal que acredite lo ocurrido salvo un triste sello en el pasaporte, sin ningún tipo de compensación por el viaje en valde realizado, ni el dinero invertido ni las molestias generadas.
Tampoco hemos podido denunciar en la comisaría de Barajas el hecho de que dos ciudadanos españoles habían sido tratados como criminales por las autoridades israelís, encarcelándonos por separado sin ningún tipo de acusación, derecho de contactar con el exterior ni derecho a tener un abogado o traductor.
Laila e Iván
27 de abril de 2010